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Etnias

Etnias de Europa

Europa al igual que ocurre con otros continentes está habita por multitud de etnias y pueblos diferenciados entre sí por su cultura e incluso por la raza. Se estima que existen unas 87 etnias diferenciadas en el continente europeo, de los cuales 33 suponen casi la totalidad de habitantes que componen este continente. El resto de 54 etnias se pueden considerar como minorías étnicas.

La definición de etnia en Europa puede llevar a confusión y no ser aceptada por todo el mundo. En muchas ocasiones se confunde al grupo étnico con nacionalidad, sin embargo existen grupos étnicos minoritarios, integrados dentro de una nacionalidad que a su vez es considerado por muchos como una etnia en sí.

Ambas afirmaciones están en lo correcto, si consideramos una etnia como un pueblo o una minoría lingüística con la que suele corresponderse estas pequeñas minorías étnicas.

 

Principales etnias de Europa

 

Los europeos.

¿Quiénes son los europeos? ¿de dónde proceden y de qué manera han contribuido cada uno de los pueblos a la cultura y civilización de Europa? son preguntas poco fáciles de responder.

Exactamente el mismo término europeo no describe a ningún conjunto étnico. Sino más bien a múltiples pueblos diferentes que se asentaron en este continente y lo han ido moldeando durante los tiempos.

 

Fronteras naturales de Europa.

Las fronteras físicas de Europa son considerablemente más estables que las políticas. Pero esa estabilidad geográfica encierra siglos de cambios, movimientos internos y también incontables redistribuciones de tierras entre las diferentes naciones dominantes.

Fronteras de Europa

La historia de los pueblos de Europa no se puede entender sin una idea clara de la geografía y del clima de todo el continente.

Recursos minerales, rebosantes bosques y pastos, cambios climatológicos, comunicaciones simples y la cercanía de las civilizaciones más avanzadas han contribuido a determinar la población de los países, su capacidad comercial y muchos de sus logros tecnológicos.

Europa es el continente más pequeño del globo, separado de Asia al este por barreras étnicas y culturales más que geográficas.

Si fijamos sus límites orientales en los Urales,  en el Cáucaso y el Bósforo los del sureste, quedan incluidos en Europa estados medievales como la República de Nóvgorod, los principados de Rusia y los kanatos de la Horda de Oro  que se corresponden con la presente Rusia occidental y Ucrania).

Para los europeos occidentales, Europa acostumbra a tener unas fronteras más reducidas. En el norte Escandinavia, Finlandia y los tres Estados Bálticos, en el este Polonia y Rumania, en un límite que desciende hasta la desembocadura del Danubio en el mar Negro.

Por el oeste su frontera natural es el océano Atlántico y por el sur el mar Mediterráneo, con sus pequeños mares locales que completan las fronteras físicas del continente.

 

Cómo es la superficie de Europa.

En relación con su superficie, Europa tiene más kilómetros de costas que ningún otro continente. Durante su historia, sus mares interiores, ríos y puertos naturales han facilitado la navegación, fenómeno definitivo para la evolución de su comercio.

Superficie de Europa

Enmarcada por multitud de islas de todos los tamaños. Las mayores son las Islas Británicas, donde aún se hablan viejos idiomas indoeuropeos, representadas por los dialectos celtas.

EUROPA ESTÁ FORMADA POR TIERRAS BAJAS RODEADAS DE MONTAÑAS.

El Danubio, desde la Selva Negra hasta el mar Negro, es el río más esencial y los países por donde pasa han tenido una repercusión principal en la evolución de los pueblos europeos.

 

El Clima.

El tiempo ha oscilado entre caluroso y frío a lo largo de los últimos 6000 años. Estos cambios han sido particularmente importantes en los últimos 2000 años, en los que la civilización europea se desarrolló y afianzó. La Europa occidental presenta un clima templado y estable gracias a la corriente del Golfo.

Clima en Europa

En el sur el tiempo es mediterráneo, con veranos calurosos y secos y rebosantes lluvias en invierno. El tiempo del este de Europa, menos benigno, se refleja en la historia de estas zonas.

 

Origen de los europeos.

Los europeos en la actualidad son el resultado de una mezcla y fusión excepcional de pueblos.

Algunos como los fineses, lapones, tártaros, búlgaros y turcos vinieron de Asia, pero por norma general los habitantes de Europa entran en el tronco indoeuropeo que se caracteriza por tener la piel clara y hablar lenguas de origen ario.

 

Principales movimientos migratorios.

El término indoeuropeo nace a mitad del siglo XIX cuando los lingüistas, al equiparar la forma y el léxico de las diferentes lenguas, establecieron que prácticamente todas , salvo el finlandés y el vasco, proceden de una lengua común, perdida hace bastante tiempo. Del tronco indoeuropeo derivan asimismo otras lenguas viejas no europeas como el tocario en China y el sánscrito en la India.

El motivo por el que llegaron hasta Europa los primeros pobladores tuvo de estar relacionado con el clima.

Estudios recientes sugieren que el largo periodo de clima más caluroso fue interrumpido unos 3000 años a.C. por una fase de frío estricto de corta duración de unos 400 años. Durante este tiempo los glaciares de los Alpes se expandieron.

La coincidencia de estos fenómenos climáticos con la emigración de pueblos labradores neolíticos hacía el oeste europeo señala que en sus lugares de origen, entre el Cáucaso y los Cárpatos, el tiempo debió padecer grandes trastornos.

Migraciones a Europa

Aquellas emigraciones pudieron estar motivadas tanto por factores ecológicos como por presiones sociales.

El clima y sus cambios han perjudicado de manera profunda la historia del hombre en Europa.

Obviamente, los desplazamientos humanos pudieron obedecer a los efectos de un tiempo más frío, más seco o más húmedo en sus cosechas.

Otros factores, como un brote de peste entre los hombres o los animales, pudieron obligarlos a emigrar hacia territorios más sanos y habitables. La busca de tierras más favoreces por parte de diferentes pueblos ha sido un factor tan esencial en la historia de Europa como las incidencias de las guerras.

 

Origen del concepto europeo.

El término Europa es de origen heleno y solo gradualmente ha ido englobando todo el continente. Primero se aplicó a las zonas del sureste al lado de Asia, se extendió a los países de la costa norte del Mediterráneo, después a los que bordeaban el Atlántico y por último pasó a mencionar a los territorios del centro y del este, conforme estos entraban en contacto con el mundo mediterráneo.

Qué se entiende por europeo
La palabra europeo no describe a un grupo étnico sino más bien a una multitud de pueblos diferentes que se asentaron en este continente y lo moldearon durante siglos.

Al comienzo, Europa era un término puramente geográfico y no implicaba relación alguna entre sus diferentes habitantes.

Sabemos que los helenos, los romanos, los teutones y los celtas eran en verdad europeos, tal como lo son en la actualidad, mas no se entendió este sentido de comunidad hasta muchos siglos después.

En el siglo VIII d.C. los francos de Carlos Martel, tras su victoria sobre los musulmanes en Poitiers en el año 732 d.c., comenzaron a llamarse europeos.

Unos 200 años después, un fraile sajón definió a Otón el Grande, que terminaba de derrotar a los húngaros, como el Salvador de Europa. De hecho, la conciencia de una comunidad europea no se desarrolló hasta el momento en que el feudalismo puso los cimientos de la civilización de este continente.

El arqueólogo identifica a los habitantes de la Europa antigua conforme su cultura material, clasificada en 3 épocas:

  • Neolítico a finales de la Edad de Piedra.
  • Edad del Bronce
  • Edad del Hierro.

Para el lingüista, los habitantes de Europa son indoeuropeos, teutones y celtas.

Tanto los helenos como los romanos consideraban a cuantos no pertenecían al eje mediterráneo como salvajes o barban. Este término adquirió matices despectivos.

Los antropólogos dividen a los europeos en más grupos y hablan de este modo del hombre mediterráneo, del alpino y del nórdico.

Los matrimonios mixtos han cambiado estos tipos básicos aunque todavía existen estas distinciones.

 

Civilizaciones antiguas europeas.

La nación griega surgió de una base social común, en mayor o menor grado, a todos los pueblos de la Europa de aquel tiempo. Pueblos distintos, que bajo un nombre común estaban divididos en grupos o tribus independientes.

La pertenencia a la comunidad se fundamentaba en costumbres afines desarrolladas desde orígenes y condiciones físicas idénticas.

Cuanto más pobre era la tierra donde vivían o cuanto más distanciados estaban de las civilizaciones más desarrolladas, más “salvajes” eran para ellos el resto pueblos.

De este modo, los pueblos germánicos, en las parcialmente pobres tierras del norte de Europa, eran más salvajes que sus vecinos y en ocasiones dominadores los celtas, que habitaban las fértiles tierras de Galia, ricas en minerales, dotadas de ríos navegables y cercanos a  las grandes civilizaciones de Etruria, Grecia y Roma.

Pero incluso los etruscos, que tenían una cultura refinada, eran salvajes para helenos y romanos.

 

Civilización griega.

La capacitación de Grecia marcó de forma decisiva la historia de Europa. Su espléndida civilización aportó a todas y cada una de las consecutivas etnias europeas un legado de riqueza incomparable. En los campos del pensamiento racional, de la filosofía, el arte, la literatura, la ciencia, absolutamente nadie ha podido superarlos.

Civilización griega, referencia filosófica de los europeos

La civilización griega fue un hito y sus hombres fueron verdaderamente los inventores del arte en Europa.

Inspirándose en las grandes civilizaciones orientales, aportaron una gran contribución a occidente. Aun así, y de la misma manera que otros pueblos europeos, los helenos no formaban una nación única unida bajo la autoridad de un Gobierno poderoso, sino vivían en urbes-Estado independientes, que con mucha frecuencia guerreaban entre sí.

La contribución griega al desarrollo de la cultura europea se generó mediante las ideas, del pensamiento y del arte.

Los salvajes de otras zonas de Europa debieron contribuir a la evolución de la fabulosa cultura griega, aunque es imposible de delimitar actualmente.

Los helenos colonizaron las costas del Asia Menor y del mar Negro y después del Mediterráneo, Sicilia, sur de Italia, Galia y España.

Hace unos 2400-2600 años, esta excepcional civilización cristalizó en las urbes griegas y en las colonias helénicas. Por vez primera en Europa la razón reemplazaba a la superstición.

 

Civilización romana.

El imperio romano aceleró la decadencia de la civilización helénica. Los pueblos latinos, tan bárbaros en su día como sus poderosos vecinos celtas, no tenían escritura, ni arte, ni acuñaban moneda, cuando la pequeña urbe de la ciudad de Roma, comenzó su lenta evolución.

Civilizacion romana, primer gran imperio europeo

En este desarrollo tuvo gran repercusión la civilización etrusca, su vecina del norte.

Los etruscos eran originarios de Asia. Unos 400 años a. C., algunas tribus celtas habían invadido Etruria, extendiéndose por toda la península Itálica, por Macedonia y Asia Menor. Si bien clasificados y confundidos con los salvajes del norte de Europa, tenían una cultura notable.

Tenían pasión por aprender y practicaban una religión estructurada bajo el asesoramiento de poderosos sacerdotes, los druidas.

A lo largo de siglos plantearon serias dificultades al naciente imperio romano y si bien su poder fue corto, la repercusión de la civilización etrusca sobre toda la historia europea no debe pasarse por alto.

Durante siglos, los romanos, con su organización superior, sus tácticas militares y su disciplina estricta, junto a sus realizaciones en ingeniería como la construcción de carreteras, puentes y acueductos, su poder de síntesis y su capacidad para la organización y consolidación de la vida civil, crearon un enorme imperio que duró más de 400 años.

Los bárbaros del norte del Rhin y de las grandes estepas del continente jamás estuvieron bajo el imperio de la ciudad de Roma.

Y fueron estos genuinos bárbaros, valientes y primitivos, los que iban a influir de manera profunda en el nacimiento de la Europa feudal. Comenzaron por arrasar y destruir la cultura del imperio romano, atacaron el centro de la religión cristiana, que perseguida en sus inicios por los romanos se había transformado en la religión oficial del imperio durante el reinado del emperador Constantino en el año 312.

Asolaron las urbes, asaltaron los pueblos, profanaron las iglesias y los monasterios. Aquellos guerreros usaban los tesoros y las reliquias sagradas para embellecer sus corpachones y sus viviendas.

A finales del imperio romano, en el siglo V., Europa estaba dividida en dos mundos completamente diferentes, el del imperio romano en el sur y el oeste, regido por un mismo gobierno y con idéntico sistema social y el planeta de los belicosos bárbaros del norte y el este.

 

Invasiones asiáticas.

Los hunos en los siglos IV y V, los avaros en el VI y en el VII, los pechenegos en el IX, los húngaros en el X y los mongoles a partir del XIII. Montados en caballos pequeños y veloces, y armados con arcos y flechas, estas gentes asesinaban a su paso a poblaciones enteras.

La Edad de Oro de Europa se había apagado. Brotaba el caos mientras que se gestaba el poderoso continente en  medio de la atrocidad y la desesperación.

DE TODAS LAS INVASIONES ORIENTALES, LOS ÚNICOS QUE PERVIVIERON FUERON LOS HÚNGAROS

Las invasiones bárbaras no formaban parte de un plan coherente y con una estrategia definida. Se sabe que los jefes de estas tribus iban a caballo y sus huestes a pie, armadas de picas y hachas, con escudos en el brazo izquierdo, formando grupos sólidos.

Un reducido número de guerreros podía ocasionar estragos en las tierras del Imperio.

Desgastado por tantos años de protección del ejército romano, estos países no estaban motivados para la defensa, puesto que la Iglesia les predicaba que las invasiones eran el justo castigo de la Justicia Divina por sus pecados.

Así los territorios salvajes se ampliaron y los países civilizados se redujeron. La Paz Romana había concluido claramente y Europa se sumía en un estado de guerra permanente.

Las consecuencias inmediatas fueron catastróficas, pero con el poder creciente de la Iglesia, la fuerza unificadora del cristianismo y la nueva vitalidad de los recién llegados, conjuntados con la necesidad de batallar por la supervivencia, se creó una Europa nueva, configurada con todos los elementos viejos y lo mejor de las diferentes peculiaridades de los invasores.

 

Edad media europea.

Los años que transcurrieron entre los siglos V y VII  fueron de suma importancia para el futuro de Europa pues vieron el establecimiento de estos pueblos bárbaros, en el imperio y la lenta pero inapelable expansión del cristianismo.

Con el tiempo esta religión iba a suplantar a todas las otras religiones paganas y a transformarse en la religión de Europa por antonomasia y el patrón de sus distintas etnias. A este periodo se le ha dado el nombre de Temporada Oscura.

Las luces del saber parecían haberse apagado en la civilización del mundo occidental. La poca documentación de esta temporada nos da poquísimos datos sobre la naturaleza y el impacto real de esta primera gran invasión bárbara. Se ignora la relevancia numérica de los pueblos que puso en movimiento, y las consecuencias de las bandas de guerreros ambiciosos, valientes y desordenados que son aún una incógnita que quizás jamás va a llegar a despejarse.

De todas formas, está claro que desde el ocaso del imperio romano en el siglo V, debilitado por presiones externas y disensiones internas,  los pueblos germánicos del oeste y los eslavos del este, de habla indoeuropea, emigraron hacia las tierras más fértiles del sur y del oeste.

Al grupo mayor de pueblos germánicos se les conoce como nórdicos. Estos por su parte se dividían en dos troncos, conforme con su lengua y sus costumbres.

En la actualidad los representantes más puros de los pueblos nórdicos son los daneses, los suecos y los noruegos. En los primeros 500 años d. de C., los nórdicos cruzaron el Báltico y penetraron en Europa hasta el Danubio.

Los ostrogodos se adentraron en territorio del imperio romano, amenazaron Constantinopla y entraron en Italia, donde Alarico asaltó la urbe de la ciudad de Roma en el año 410. Los visigodos emigraron a las Galias y después penetraron en España.

No obstante la mayor amenaza la formaban los veloces jinetes nómadas de las estepas orientales.

A lo largo de numerosos siglos, la historia de Europa es un caos total, una serie de trastornos continuos. Los vándalos y los godos se extendieron por la mayoría de Europa. Poco más tarde los anglos, sajones y jutos introducían la cultura y la lengua teutónica en Inglaterra.

 

Principales pueblos europeos.

Europa está compuesta por una amalgama de tribus y pueblos que emigraron e invadieron las tierras europeas a lo largo de cientos de años.

 

Los iranios.

En las llanuras del Danubio, los nórdicos se hallaron con los iranios a los que los romanos habían conocido como alanos y sármatas.

ESTOS PUEBLOS IRANIOS ERAN INDOEUROPEOS PROVENIENTES DE PERSIA.

Habían introducido modalidades nuevas en la lucha, llevaban armaduras y montaban a caballo, lugar desde donde peleaban con largas lanzas.

Después, los pueblos germánicos que habían emigrado a las llanuras del sureste adoptaron este procedimiento de lucha a caballo y lo introdujeron en Europa occidental, donde revolucionó el arte de la guerra. Factor muy importante en la historia europea, esta técnica bélica creó el término de la caballería que fue a lo largo de toda la Edad Media la manera más frecuente de guerra.

 

Otros pueblos europeos.

En el norte, los sajones ubicados entre el Elba y el Weser tenían como vecinos al sureste de Dinamarca a pequeños grupos de jutos, anglos y langobardos.

En el sur, los francos, que van que tener suma importancia en la historia de Francia, dominaban las dos riberas del bajo Rhin.

Invasiones bárbaras

Toda la zona del Rhin superior estaba ocupada por los alamanos. Había asimismo otros pueblos, como los turingios, que dieron nombre a Turingia. Los bajuvares, oriundos de Bohemia, donde habían reemplazado a los boyos que era una poderosa tribu celta y se extendieron por los llanos que tomaron su nombre, Bavaria nombre originario de Boiaria.

De todos y cada uno de los salvajes, los germanos eran los menos nómadas, pero pese a todo sentían menos apego a la tierra que los celtas y los itálicos.

Carlos Martel
Carlos Martel

En el violento periodo que va desde el siglo VII al XV, Europa padeció otras invasiones: de los búlgaros, que dieron su nombre a Bulgaria.  De los ugaros de los Urales, que introdujeron su lengua, no indoeuropea en Finlandia y se asentaron en Hungría. De los árabes, que se extendieron por medio de Africa del Norte y también invadieron España, dejando una profunda repercusión que todavía la distingue de otros países europeos y muy particularmente en el campo lingüístico, frente a las otras lenguas neolatinas no peninsulares.

En época siguiente los turcos invadieron y dominaron grandes zonas del sureste europeo.

De todos y cada uno de los bárbaros, los francos fueron tal vez los más poderosos. Bajo el mando de Carlomagno, el imperio carolingio, fundado por su Padre Carlos Martel hizo nuevamente posible la unidad de Europa.

Carlomagno puso los fundamentos del sistema feudal, que se extendió por todos los países europeos y quedo como base de la sociedad hasta la aparición de las urbes y los mercaderes o la burguesía y la evolución de la técnica v la industria.

La riqueza comenzó a afluir a Europa tras el descubrimiento de América y de Australia y la exportación de la cultura europea a una gran parte del globo.

Una aristocracia poderosa y una Iglesia influyente moldearon el mundo occidental.

 

Principales etapas de la historia de Europa.

 

El imperio romano.

En su instante de máximo esplendor el Imperio romano se extendía desde la cuenca mediterránea hasta las tierras bajas de Escocia.

Las ideas sobre el derecho y la administración, la organización de las provincias y la mayoría de la infraestructura económica de Europa, tienen sus orígenes en este periodo histórico, que se terminó con la invasión de los salvajes en el siglo V.

Los romanos emplearon a tribus germánicas como protección en las zonas fronterizas, teóricamente para detener las invasiones, mas realmente solo sirvieron para retrasarlas.

 

 La Europa Bárbara.

Las estepas de Asia central eran el lugar de origen de la mayor parte de las tribus que se desplazaron hacia las fértiles tierras del Occidente de Europa al rechazar el Imperio romano.

Los godos fueron los primeros en descender desde Escandinavia hacia el sur, dividiéndose en 2 grupos.  Los del oeste fueron hacia España y los del este se dirigieron a Italia y Dalmacia, mezclándose con los pueblos que habitaban el Mediterráneo.

Los celtas fueron uno de los pueblos que primero llegaron al Occidente europeo, viéndose entonces empujados todavía más al oeste por gentes de lengua teutónica, predecesores de la mayor parte de los pueblos europeos.

 

La Europa Carolingia.

El colapso romano, consecuencia de la presión ejercida por los bárbaros, conllevó una reducción del territorio sometido a la organización del Imperio.

Por último la capital se trasladó de la ciudad de Roma a Constantinopla, dejando un vacío de poder en el oeste de Europa que fue ocupado por el Imperio de Carlomagno.

Este Imperio carolingio unió la mayoría de Francia y Alemania y sentó los cimientos de la Europa futura.

Al mismo tiempo, la invasión musulmana, que desde el Norte de África se extendía hacia Europa a través España, pudo ser contenida por los francos.

Las Islas Británicas, en este periodo, seguían bajo los ataques de los escandinavos, que terminaron conquistando Inglaterra.

 

Europa en la Edad Media.

A la muerte de Carlomagno su Imperio se dividió entre sus hijos, separando Francia de Alemania. Esta última se transformó en el Sagrado Imperio Romano, al tiempo que los francos se fueron uniendo hasta formar el reino de Francia.

Los eslavos siguieron señoreando las llanuras del este de Europa y en el siglo XV el Imperio romano de Oriente fue conquistado por los turcos. Los musulmanes perdían terreno gradualmente en España y los diferentes estados de las Islas Británicas se dividieron en 2 reinos, Inglaterra y Escocia.

 

Final de la Edad Media.

La unidad que la Iglesia y las Cruzadas habían conferido a la Europa medieval empezó a declinar a medida que la Edad Media se aproximaba a su fin y brotaba el nacionalismo. La repercusión del Papado se vio perturbada gravemente por la Reforma.

Europa medieval

España y una gran parte del Sagrado Imperio Romano quedaron bajo el poder de los Habsburgo. El problema del Islam se centró en el Imperio turco y su papel entre los pueblos eslavos de los Balcanes.

 

Europa en el S XVIII.

Con el apogeo del nacionalismo en los siglos XVII y XVIII, Europa comenzó a adoptar la actual configuración política, que hace en nuestros días tan difícil la unión.

Francia, España, Escandinavia y las Islas Británicas se organizaron como naciones separadas y en el siglo XIX se unieron los Estados alemanes e italianos.

Las conquistas napoleónicas dieron a Europa una unidad prematura y hubo que pasar por dos guerras mundiales para que se viera los beneficios de esta unión.

El periodo de inestabilidad que comenzó en los siglos IV y V y puso los fundamentos de los futuros países europeos coincidió con una serie de invasiones de pueblos asiáticos que fueron penetrando por las llanuras del este de Europa a lo largo de toda la Edad Media.

 

Idiomas de Europa.

La Inglaterra celta adoptó una lengua germánica que todavía conserva. Francia, a pesar de la profunda repercusión de los francos de habla teutónica, adoptó una lengua románica basada en el latín vulgar que se hablaba en las Galias del Imperio.

A diferencia de los británicos, a los franceses les afectaron poco las invasiones de los vikingos las más temibles de todas pues estaban organizadas de los siglos VIII al X.

En Inglaterra, los dialectos vikingos se mezclaron con la lengua teutónica recién introducida.

En España, las invasiones germánicas produjeron la división de las viejas provincias romanas favoreciendo la diferente evolución del latín vulgar que cristalizó en las distintas lenguas románicas de la península. Si bien en menor medida que en Francia y en Inglaterra, los invasores dejaron asimismo su repercusión en el lenguaje militar-jurídico, en la toponimia y en la antroponimia.

 

Historia moderna de Europa.

La historia, moderna de Europa comienza a fines del  siglo XV con un sin número de inventos que facilitaron la vida diaria de sus gentes.

Revolución francesa
La Revolución Francesa en en 1789 supuso un punto de inflexión en la historia de Europa

Nuevos descubrimientos y e innovaciones mejoraron la vida de los campesinos y también hicieron que los recursos de consumo fuesen poco a poco más alcanzables.

La evolución del pensamiento religioso dio bienestar social hasta ese momento privativo de la aristocracia y el clero a burgueses y mercaderes.

El Renacimiento, el esplendor de la cultura europea y una nueva libertad de pensamiento llevaron a la Reforma. Una revolución que se levantó contra las tradiciones dando lugar a la capacitación de Iglesias independientes.

Todas y cada una estas complejas transformaciones llevaron a la configuración de Europa tal y como la conocemos el día de hoy.

Estos cambios radicales inculcaron al viejo continente de una cultura y unos logros étnicos sin igual en la historia del mundo.

Las fuerzas que crearon naciones independientes y antecedieron las relaciones entre ellas fueron obra de los mismos europeos, obligados por las demandas de la guerra y la necesidad de tierras mejores.

A lo largo de la evolución de Europa en tiempos históricos, el desempeño agrario era pequeño y forzaba a una gran parte de la población a dedicarse a los trabajos con cualquier innovación. Solo en las urbes, centro del gobierno y el comercio, existían las condiciones precisas para que la técnica, las destrezas y la creatividad de los europeos alentasen la mejora de las condiciones de vida con ayuda de los descubrimientos científicos.

La tecnología hizo que el trabajo de los artesanos pasase a las grandes industrias. Éstas estaban creadas por personas emprendedoras que explotaron el capital y el trabajo a lo largo de la revolución industrial.

En la religión, la ciencia y la economía, este impulso personal de supervisar la acción comunitaria, sigue evolucionando poco a poco durante los siglos. Hasta la revolución industrial, la mayor parte de la gente trabajaba en el campo. Hoy en día, la población rural se reduce mientras que la aglomeración urbana va en constante incremento.

Uno de los inconvenientes primordiales de la Europa del futuro va a ser nutrir a estas masas de población urbana con el producto de una agricultura en la que cada vez trabaja menos gente. Las nuevas formas de vida han llevado a repensar el pensamiento y la ética, la religión y la cultura.

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