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Etnias

Cantoneses

Cantoneses

Bandera de Guangzhou

  • Población: 104 420 000 personas (2018)
  • Idioma: Cantonés, yuè y otros dialectos.
  • Religión: Budismo, Taoismo.
  • Ubicación: China (región de provincias de Guangdong y el este de Guangxi)

 

Quienes son los cantoneses.

El pueblo mongoloide cantonés, cuya denominación en chino moderno sería 广府人, significa literalmente “Gente de Guangzhou”. Son conocidos también como por los términos de Hoa en Vietnam, por Kongfu en Malasia y Konghu en Indonesia.

La zona de la República Popular China donde se establece la mayoría de esta población de raza amarilla se corresponde con la región del delta del río Perla.

Debido a la emigración de esta población a las ciudades de Hong Kong y Macao, hoy en día se considera el cantonés  oficial en ambas zonas, donde conviven con el inglés y el portugués respectivamente.

Los habitantes de Cantón, capital de la provincia meridional de Kwangtung, tienen fama de ser gentes activas y recelosas de los extranjeros. A estos los consideran poco menos que salvajes o de “demonios de la bandera floreada” en el caso de los estadounidenses.

Esta perspectiva entre los jóvenes está cambiando gracias al acceso a las redes sociales y medios informativos, que a pesar de las restricciones del gobierno chino, llegan a sus pantallas.

 

Costumbres.

Los cantoneses forman el grupo mayoritario de los emigrantes chinos esparcidos por prácticamente todos los países del mundo. Al llegar a estos lugares, suelen abrir restaurantes expertos en carne de cerdo con salsas agridulces, tallarines fritos, costillas, pollo y anacardos.

EN CATÓN SE PREFIEREN LOS PLATOS A BASE DE CULEBRA, GATO, MONO Y PERRO CHOW-CHOW.

Cuando un forastero manifiesta repugnancia de estos guisos y de la comida cantonesa, le recuerdan su bárbara costumbre de comer carne de cordero, inaguantable para un cantonés.

 

Historia.

Cantón fue el primer puerto chino abierto al comercio extranjero.

A lo largo del siglo XVI, los mercaderes portugueses, británicos, holandeses y franceses siguieron el ejemplo de sus colegas hindúes, árabes y persas que habían establecido contactos mercantiles con los cantoneses.

Gracias a esto,  Cantón se transformó en un centro productor y exportador de porcelanas, seda, abanicos, bordados y tallas de jade y marfil.

 

Epidemias y catástrofes naturales.

No obstante, como prácticamente todas las zonas chinas, Kwangtung ha sufrido numerosas catástrofes naturales.

Las inundaciones, sequías y epidemias de hambre se cebaron más en las zonas deprimidas del norte y centro del país.

Las bajas se contaron por millones en diferentes temporadas.No solo a raíz de las riadas, sino más bien a consecuencia de la tuberculosis, la malaria, el tifus y otras enfermedades.

LA EPIDEMIA DE HAMBRE DEL 1938 NO RESPETÓ NINGÚN RINCÓN DEL PAÍS

La historia de Fu Hai-tsao hijo de unos humildes jornaleros, podría resumir el sufrimiento de la despojada clase campesina:

Contaba cinco años cuando salimos de Hengsham para venirnos a Yenan…

En 1929 tuvimos que pedir limosna, porque no había nada que llevarse a la boca.

Mi padre fue a Chaochum, a ver si le daban leña y comida. Unas hojas de olmo y un puñado de leña llevaba cuando se desplomó al borde del camino… Quedó inmóvil, el rostro hundido en el fango había muerto. Cuando dimos con él, la leña y las hojas seguían a su lado. Nadie había tocado nada.

Nos comimos las hojas de olmo. No es que mi padre tuviera alguna enfermedad, no. Se nos murió de hambre… Ese es mi primer recuerdo, el hambre permanente y mi padre caído junto al camino, muerto.

 

La revolución marxista de Mao Tse-tunn.

La revolución marxista dirigida por Mao Tse-tunn impuso en 1949 un cambio total en el país. Trataba de prosperar las condiciones de vida del campesinado, que constituían la mayoría de la población a través de una radical reforma agraria.

En Kwangtung, como en otras provincias, las familias cantoneses de jornaleros recibieron tierras. Más tarde se formaron equipos de trabajo para el cultivo de todas las parcelas de una región.

El semblante de Mao Tse-tung encabeza la vida de esta familia, residente en una comuna cantonesa. Ya antes de la Revolución de 1949, muchos campesinos debían vender a los hijos para no morir de hambre.

Ahora empezaron a organizarse cooperativas, sobre la base de las tierras aportadas por los nuevos dueños, los campesinos.

Las ventajas se distribuyeron conforme con el conocido principio socialista:
De cada cual según su capacidad, y a cada cual según sus necesidades.

En 1957, la producción cerealista y algodonera de estas cooperativas alcanzó el nivel más alto de toda la historia china.

Después brotarían los grandes embalses y las industrias relacionadas con el campo, como son factorías de fertilizantes, aperos agrícolas, tejidos de seda y algodón.

Se edificaron carreteras, nacieron nuevos tendidos ferroviarios y se atendió a las necesidades sanitarias, educativas y de residencia.

Estos proyectos, como las propias cooperativas, no tardaron en quedar bajo la dirección de un organismo superior, La comuna.

El propio Partido Comunista Chino manifestó que el llamado Gran Salto Adelante fue un fracaso y que fue el causante de la muerte de hambre de entre 15 y 45 millones de campesinos.

Conocido como “Un Gran Salto Adelante” se trataba de un proyecto que incluía numerosas medidas económicas, políticas y sociales. Se implantó  durante la presidencia de Mao Zedong entre los años 1958 y 1961 y perseguían la transformación de la economía agraria en una industrial.

 

La comuna.

El propósito de cada comuna era cubrir sus necesidades a través de la creación de un sistema económico que combina facetas agropecuarias, forestales, pesqueras y manufactureras.

Las comunas eran grandes colectivos propiedad de sus miembros, quienes se favorecían de sus éxitos y costeaban sus descalabros, en los dos casos equitativamente.

Se articulan en 3 planos organizativos: dirección, brigadas y equipos.

 

Dirección.

El equipo de producción, elemento básico de la comuna, tenía tierras, animales y pequeña maquinaria agrícola. Organizaba el trabajo de sus componentes, administra sus recursos, cubre las pérdidas y retiene la mayoría de las ventajas.

 

La brigada de producción.

En un plano organizativo de forma inmediatamente superior se halla la brigada de producción, encargada de hacer aquellos proyectos que escapan a las posibilidades de los equipos. Entre estos proyectos estaban la construcción de pequeños embalses, tiendas, escuelas y clínicas.

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Las grandes empresas, en cambio, corrían por cuenta de toda la comuna como las centrales hidroeléctricas, sistemas de irrigación y drenaje, fabricación, reparación y mantenimiento de grandes máquinas agrícolas, escuelas y centros de salud.

 

El equipo.

Cada equipo determina el sueldo de sus componentes, deduce de los ingresos anuales sus costos de producción y administración, y cotiza al Estado unos impuestos fijos que no acostumbraban a exceder el 6% de la cantidad de negocio.

En años de buena cosecha retienen las ventajas auxiliares y si ha producido excedentes, puede venderlos al Estado.

 La danza es un factor esencial en la educación de los cantoneses. Desde la Revolución Cultural, el gobierno chino, ha insistido en la música y los desfiles que contribuyen a sostener vivo el espíritu revolucionario.

Una parte del beneficio anual pasa a engrosar dos fondos. Uno para la adquisición de maquinaria que no puede generarse en la comuna y otro para financiar actividades educativas y recreativas, seguros de enfermedad y también invalidez, subsidios de maternidad y jubilaciones.

Los miembros de todas las brigadas determinaban los objetivos del próximo ejercicio en una reunión general en cuyo trascurso asimismo se fijan las escalas salariales y la categoría de cada trabajador. Además se tenía presente la complicidad del puesto y la actitud de la persona hacia sus compañeros y la comuna.

 

Colectivización del trabajo.

Todos los adultos capaces deben trabajar, retribuyéndose a las mujeres precisamente igual que a los hombres.

Todos y cada uno de los habitantes, sean urbanos o rurales, quedaban obligados a participar en labores de producción activa.

Desde la Revolución Cultural de los últimos años de la década de los sesenta, oficinistas, gobernantes y también intelectuales debían efectuar alguna clase de trabajo con la comunidad. Con ello se creía que de esta forma se impedía el nacimiento de élites y la restauración de cualquier forma de capitalismo.

Al tomar posesión de sus cargos, los líderes juran fortalecer el papel de obreros y campesinos.

En las comunas, si las reuniones generales determinan los sueldos y puestos de sus miembros, estos por su parte valoran el desempeño de los líderes, asignándoles remuneraciones y responsabilidades en consonancia con su eficiencia.

Todo trabajador tenía derecho al voto y a presentarse como aspirante a estos organismos rectores. Una de sus funciones primordiales era preparar planes de producción basados en los objetivos fijados por el Estado, que exhorta a provincias y comunas a fin de que generen las cosechas más acordes con sus circunstancias, teniendo presente las necesidades de la nación.

El búfalo es el animal más ideal para labrar los arrozales. Si bien en una gran parte de China sigue siendo superflua la mecanización, debido a la exuberancia de mano de obra, en muchas comunas ya se emplean máquinas modernas.

 

No existe en China una comuna realmente habitual, puesto que todas se rigen del modo que mejor les es conveniente.

Sin embargo, las autoridades centrales acostumbran a enorgullecerse de ciertas particularmente, entre las que figura la de Huadong.

 

Comuna de Huadong en Cantón.

Situada en la zona arrocera que se extiende al norte de Cantón, la comuna de Huadong cuenta con 57000 habitantes y una superficie aproximada de 20000 hectáreas, de las que se cultivan en torno a cinco mil.

Esta región acostumbraba a verse perjudicada de manera regular por epidemias, sequías, inundaciones y plagas,  ya antes de 1949, el 4% de la población tenía el 70% de las parcelas.

En semejantes circunstancias, muchas familias pobres debían incluso vender a los hijos a cambio de alimentos.

Hasta el momento en que llegó la Revolución, todo esto era parte de la vida rutinaria.

En la actualidad, es Huadong un espléndido ejemplo de la relevancia que los chinos atribuyen a la autonomía y diversificación económicas.

Litchi chinensis

La comuna, que ya antes dependía solamente del arroz, ha ampliado sus actividades y genera cacahuetes para la extracción de aceites alimenticias, frutos tropicales, una extensa pluralidad de hortalizas. Los universalmente conocidos lichís (Litchi chinensis) e inclusive tiene una pujante piscifactoría.

Huadong ha experimentado con trigos de invierno y extrae de sus minas una gran parte del lignito que consume.

 

Comuna de Sha-chiao en Cantón.

Los miembros de las comunas acostumbran a vivir en casas propias o en alojamientos gratis.

Habitualmente se permitía la pequeña propiedad privada, por norma general no más de una parcela, algunos cerdos y aves de corral.

Por ejemplo, en la comuna de Sha-chiao que contaba con unos 58.000 habitantes, establecida en el concurrido delta de Cantón, prácticamente todas las familias cultivaban tabaco y hortalizas, aparte de criar cerdos.

Los 295 equipos y las 22 brigadas con que contaba generaban poquísimo arroz, puesto que sus miembros se dedicaban eminentemente a la pesca, complementando esta actividad con una próspera industria sedera y el cultivo de caña de azúcar.

Como otras comunas, la de Sha-chiao contaba con guarderías y jardines de niñez gratis, donde las madres pueden dejar a sus pequeños. Contaba con una escuela primaria y otra secundaria, un centro de salud y un equipo de los llamados doctores descalzos, que son obreros adiestrados por médicos urbanos en cuestiones sanitarias y curas de urgencia.

Su misión consiste en aconsejar sobre procedimientos anticonceptivos y la prevención de enfermedades, poner inyecciones, aplicar tratamientos de acupuntura y, lo más esencial, decidir exactamente en qué casos debe procederse a la hospitalización de un paciente.

Merced a este sistema de delegación de funciones, los médicos podían atender las necesidades de una nutrida población.

 

Espíritu de Tachai.

En China entera es insigne el Espíritu de Tachai, que es una población situada en las montañas de la provincia nororiental de Shansi, cuyos 430 habitantes formaban una brigada de producción.

Mao Tse-tung lanzó en 1974 su conocido llamamiento a toda la población “En cosas de agricultura, aprended de Tachai” y puso a esta brigada como un ejemplo a imitar.

El pueblecito de Tachai se encontraba emplazado entre riscos y torrenteras, en una zona castigada por once meses de sequía y uno de desastrosas inundaciones. Las tierras arables constaban de 4700 parcelas enanas, hasta el momento en que en los años cincuenta sus gentes empezaron un programa de mejoras. Con herramientas fáciles y toscas como palancas, hombres y mujeres rebajaron las laderas de los contornos para edificar bancales sostenidos por cientos de muros de piedra.

Verano tras verano, las aguas deshacían las paredes de contención y se llevaban una gran parte de los terrenos arrellanados.

En 1973, siete días de frecuente lluvia destrozaron prácticamente todos los bancales, dejando tan solo dos casas de pie, de las 80 con que contaba el pueblo.

Rechazando la ayuda ofrecida por el estado, los campesinos se pusieron de manera inmediata a fortalecer los muros de las terrazas, pero esta vez edificaron pozos y embalses.

Hacía 1971 habían mejorado tanto sus tierras que la cosecha de cereales batió todas las marcas, generando más del doble de lo recogido en 1958.

Día tras día llegaban a Tachai unos mil visitantes, mandados por comunas de todo el país.

El país esperaba demasiado de los campesinos, habituados desde siempre a vivir en pésimas condiciones.

Solo tienen una celebración por semana y sus vacaciones se restringeían a 5 días. Sin embargo, por vez primera en su historia, a partir de la década de los 50 y 60 la seguridad de percibir sustento, un techo, educación gratis, atención médica y un funeral decente. Las cinco reivindicaciones básicas por las que llevan combatiendo tanto tiempo.

A pesar de todas las penurias que han pasado durante cientos de años los cantoneses, en la actualidad la región ha transformado totalmente su tradicional modo de vida de subsistencia en una pujante economía que forma parte del país con el segundo P.I.B del mundo, China.

En el siguiente video podemos observar la increible transformación de una ciudad que constituye el centro neurágilco de toda la región (con el permiso de Hong Kong y Macao).

 

FUENTES Y REFERENCIAS:

 

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