Berberiscos o Bereberes

Paisaje típico Berberico - etnias.net
Paisaje típico Berberico.

 

Bandera bereber o berberica.
Bandera bereber o berberica.
  • Ubicación: (Norte de África) – Marruecos, Argelia, Libia, Túnez, Mauritania, Egipto, Níger, Mali, Burkina Faso.
  • Población: 66 millones.
  • Idioma: Lenguas bereberes o tamazight
  • Religión: Islamismo, judaismo, cristianismo.

 

Características del pueblo berberisco.

Diseminados a lo largo y ancho del África del Norte, los berberiscos o bereberes constituyen una rama de la raza caucásica, conservando notables afinidades lingüísticas, religiosas y culturales, aunque su estilo de vida varía de unos lugares a otros.

 

Distribución del pueblo berberisco.

En las inmensidades del África septentrional, desde el oasis egipcio de Siwa hasta el Atlántico, y del Mediterráneo al Níger, en los confines meridionales del Sáhara viven los berberiscos.

Se cree que sus antepasados habitaron toda esta vasta región, empujando a los anteriores pobladores negros hacia el centro del continente africano.

El té para los berberiscos está presente en prácticamente todos los actos sociales de la vida diaria
El té para los berberiscos está presente en prácticamente todos los actos sociales de la vida diaria.

No obstante, nadie conoce el país de origen de estas gentes, cuyos documentos históricos no van más allá de la islamización, iniciada hacia el siglo VIII.

 

Conversión al islamismo.

La conversión fue lenta y comenzó pacíficamente con la llegada de morabitos, seguidos entre los siglos X y XV por huestes árabes que expulsaron a los berberiscos de las fértiles llanuras, obligándoles a internarse en las zonas montañosas del Aures, Rif y Atlas, e incluso en el Sahara.

El islam es la religión mayoritaria del pueblo berberisco - etnias.net
El islam es la religión mayoritaria del pueblo berberisco.

La mayoría de los berberiscos siguen habitando estas regiones desérticas y montañas agrestes.

El proceso de arabización de los berberiscos no afectó a su lengua y cultura, que siguen teniendo peculiaridades propias.

 

Idioma.

Los que permanecieron en las llanuras adoptaron rápidamente las costumbres de los invasores, su religión y su lengua, muy prestigiosa para estos conversos por ser la que utilizó Dios cuando habló a Mahoma.

De interés
La lengua de los nativos berberiscos, aparte de su complejidad, carece de escritura.

Sólo en Marruecos existen ya tres variantes regionales, basadas en una misma estructura gramatical, pero incomprensibles entre sí.

Gráfico del Norte de África en el que están marcados por regiones los dialectos berberiscos hablados por esta etnia - etnias.net
Gráfico del Norte de África en el que están marcados por regiones los dialectos berberiscos hablados por esta etnia

El ámbito geográfico de los dialectos no rebasa la zona de influencia de la tribu que lo habla y muchas veces de una sola población, por lo que la gran mayoría opta por comunicarse mediante su segunda lengua, el árabe.

Pocos árabes hablan el berberisco, pero en cambio es el idioma vernáculo de algunas comunidades hebreas y negras, establecidas en Marruecos y en Argelia.

Además de pertenecer a una familia lingüística bastante imprecisa, los berberiscos constituyen una rama aparte de la raza caucásica.

En lo religioso, pertenecen a la secta sunnita del  islamismo y practican el rito malaquita.

 

Artesanía y costumbres.

Por lo demás, es notable la homogeneidad de su cultura, considerando el alejamiento geográfico de sus gentes.

Agricultura, alfarería y técnicas textiles muestran innegables similitudes en todas sus comunidades, desde las arenas del Sahara hasta las nieves del Atlas.

Las afinidades idiomáticas, religiosas, raciales y culturales nunca les han hecho sentir la necesidad de crear un organismo político.

La inmensa mayoría es leal a su cabila o tribu y cualquier otro vínculo leS resulta extraño.  

Sólo en algunas comunidades aisladas de Tunicia meridional se tiene conciencia de pertenecer a una nación berberisca.

 

Economía.

Los berberiscos establecidos en el Anti-Atlas marroquí, así como las tribus de las montañas del Rif, algo más al norte, practican la agricultura en terrazas escalonadas y con riego intensivo, aprovechando hasta el último palmo de tierra disponible.

Las peculiaridades climáticas del Gran Atlas marroquí solo dejan el cultivo en los valles protegidos, en tanto las laderas se reservan para tos rebaños - etnias.net
Las peculiaridades climáticas del Gran Atlas marroquí solo dejan el cultivo en los valles protegidos, en tanto las laderas se reservan para los rebaños.

En las estribaciones de estos sistemas montañosos se obtiene trigo, cebada, hortalizas y fruta, mientras en las zonas más altas sólo sobreviven la cebada y el centeno.

En estas cumbres predomina el pastoreo de ovinos y en los valles o en cotas inferiores abundan más los rebaños de cabras y vacas.

En la región del Atlas Medio, sometida a largos y rigurosos inviernos, la agricultura cede su primacía, al pastoreo.

 

Los imazighen.

En esta hermosa cordillera, poblada de pinos y cedros habitan los imazighen que hablan el dialecto tamaright. Su principal medio de vida es la ganadería trashumante.

Mujeres bereberes - etnias.net
Mujeres bereberes.

Pese a vivir en continuo movimiento, estos berberiscos mantienen su residencia en algún poblado o aldea, donde guardan sus graneros.

Los nómadas de invierno abandonan sus centros de montaña para bajar con los rebaños a las dehesas de los valles antes de las nieves, muy copiosas en esta zona.

Las viviendas de los nómadas en la primavera se encuentran al pie de las montañas y en las llanuras circundantes. Huyendo del abrasador sol estival, estos pastores suben con sus animales hacia las dehesas de primavera poco antes de finalizar la estación, cuando ya ha empezado el deshielo.

Algunas cabilas, muy pocas, practican la doble trashumancia, construyendo sus viviendas fijas en puntos equidistantes de los pastizales de invierno y verano.

Por largos que sean los desplazamientos de los rebaños trashumantes, las viviendas fijas siempre quedan guardadas, confiándose esta misión a un pequeño retén que, además de resguardar los graneros colectivos, cultiva cebada, maíz, trigo, centeno, mijo, hortalizas y en los valles más abrigados, ciertas especies frutales.

 

Los bereberes en Marruecos.

Árabes y berberiscos están muy mezclados en el centro de Marruecos, donde se interrumpen los sistemas montañosos para convertirse en llanuras bañadas por el Atlántico.


En el sur, las estribaciones del Atlas se fusionan con la estepa predesértica y el suelo se vuelve poco a poco más seco.

Salvo por un puñado de valles fluviales, la agricultura desaparece y el estilo de vida predominante es el nomadismo.

Las cabilas de esta zona crían dromedarios, ovejas y cabras, mudando sus productos por cereales y frutos que se cultivan en los oasis.

De todos y cada uno de los nómadas berberiscos, el conjunto más insigne es el de los tuareg.

Asimismo se les conoce por el apodo de hombres azules, puesto que este acostumbra a ser el tono de los cubrecabezas con que se resguardan del sol y las ventiscas de arena.

 

Los tuareg.

La tribu tuareg recorren el Sahara desde el sur de Argelia hasta el norte de Nigeria y desde el oeste de Libia hasta Tombuctú (Mali).

 

Es el conjunto más insigne de los nómadas berberiscos, cuyos avatares políticos les han familiarizado con las largas y penosas marchas por las inmensidades del Sahara

Su ocupación tradicional, además de las eventuales incursiones bélicas, ha sido la cría de dromedarios y el comercio de sal adquirida en Argelia.

Pero, con la consolidación de las fronteras políticas, fenómeno acentuado en la segunda mitad de este siglo ha limitado su forma de vida. El cruce de fronteras, particularmente entre Níger y Argelia, solo puede realizarse con un salvoconducto concedido a un cupo limitado de caravanas.

A los jóvenes tuareg se les conoce como “hombres azules“, por el tono de los cubre cabezas con que se resguardan del sol.

Las autoridades argelinas han decretado la abolición de la servidumbre entre los tuareg, cuya casta inferior tiklamí se ocupaba de las faenas familiares y los rebaños.

A causa de esta revolución impuesta desde Argel, muchos tuareg decidieron trasladarse a Níger y Mali, donde las aciagas sequías han mermado sus efectivos humanos.

Mujeres tuareg conversando al lado del rebaño de dromedarios - etnias.net
Mujeres tuareg conversando al lado del rebaño de dromedarios. La consolidación de las fronteras modernas ha perjudicado a estas poblaciones berberiscas, qué otrora deambulaban a placer por las inmensidades del desierto del Sahara.

De los que continuaron en Argelia, muchos se hicieron seminómadas y algunos sedentarios, cultivando sus huertas de los oasis o bien arrendándolas a los aparceros de la casta negra de los harratin.

En estas zonas prevalece la producción datilera, complementada con albaricoques, melocotones, cítricos, higos, verduras y cereales.

 

Organización social.

Básicamente siguen siendo un pueblo agrícola y tribal.

Los residentes en las grandes ciudades de Marruecos y Argelia suponen una excepción, pues sólo constituyen la minoría arabizada por siglos de contacto o núcleos diminutos de individuos educados en las universidades.

Aparte de las cinco ciudades pequeñas (Beni Izguen, El Ateuf, Bou Noura, Melika y Ghardaia) surgidas junto al próspero oasis de M’Zab  situada en la Argelia central, la inmensa mayoría habita en aldeas y pueblos alejados o en pequeños campamentos de nómadas.

Sea cual fuere su hábitat, casi todos se dedican a actividades agropecuarias, cultivando y criando especies muy diversas, según las condiciones del suelo y el clima locales.

PUeblo bereber del alto Atlas
Viviendas berberiscas del alto Atlas

Las viviendas de las zonas montañosas son de piedra o tapial con cubierta plana, construidas en torno a un patio. Es corriente levantarlas en laderas empinadas, muy juntas, de modo que el tejado de la casa inferior forma el patio de la superior.

La organización social de prácticamente todos los berberiscos prosigue siendo rigurosamente local.

Entre los labradores sedentarios los asentamientos permanentes se articulan en cuatro estratos: poblado, cantón, cabila y confederación.

 

El poblado bereber.

En el punto más bajo de este esquema figura el poblado, compuesto por norma general por un conjunto de caseríos de 10 a 15 grandes familias compuestas por hermanos, primos carnales y primos segundos.

Cada poblado cuenta con su junta, constituida por hombres capaces para el manejo de las armas, que se reúnen periódicamente al objeto de convenir el pago de contribuciones y la distribución de los gastos comunitarios entre los que estarían el mantenimiento de la mezquita, caminos y acequias.

 

El cantón.

Tres  o cuatro poblados de un valle pueden agruparse en un cantón de hasta ochocientas grandes familias, regido por notables que deciden sobre temas de interés común.

Las unidades superiores que serían la cabila y la confederación de cabilas solo adquieren auténtica relevancia en tiempo de guerra o bien luchas internas, cada vez menos usuales.

 

La fracción.

La agrupación más señalada de los berberiscos nómadas es la fracción, equivalente al cantón de los sedentarios, que acostumbra a constar de múltiples aduares o bien conjuntos de tiendas.

Los tuareg, el conjunto más insigne de los nómadas berberiscos con unos trescientos individuos, cuyos avatares políticos les han familiarizado con las largas y penosas marchas por las inmensidades del Sáhara
Los tuareg, el conjunto más insigne de los nómadas berberiscos con unos trescientos individuos, cuyos avatares políticos les han familiarizado con las largas y penosas marchas por las inmensidades del Sáhara. Asimismo se les conoce como ‘hombres azules”, por el tono de los cubre caberas con que se resguardan del sol.

La fracción es una unidad política y militar, sobre todo entre los tuareg, regida por una junta de notables que escogen a un caudillo, llamado el del penacho por el hecho de que al nombrarle para el cargo se introducen tallos de albahaca en su banda de cabeza y se frotan sus prendas con hojas de esta planta aromatizada.

En el pasado las fracciones tenían tierras comunales adquiridas a través de la conquista.

En lo que se refiere a sus mujeres, acostumbran a ostentar tatuajes faciales cuyas peculiaridades se registran oficialmente en los santuarios.



Órgano de gobierno. Los jerifes.

Otro procedimiento de control social propio de la historia berberisca ha sido el gobierno de los jerifes, que aún cumplen funciones realmente útiles en numerosas regiones.

En contraste a las mujeres árabes, las berberiscas no se cubren el semblante y generalmente, disfrutan de una situación muy superior a la de sus correligionarias. Además acostumbran a cubrir sus rostros de tatuajes que incluso tienen connotaciones religiosas

Su misión más señalada consiste en resolver litigios y velar por la pureza de las elecciones para las juntas de poblado o bien del cantón.

El estamento jerifiano cuida de sostener el orden en los valles del Gran Atlas, visitados en primavera por los rebaños provenientes de las llanuras.

Los montañeses no son lo suficientemente abundantes para agotar la yerba de todos y cada uno de los pastizales, ni tienen medios de impedir la llegada masiva de forasteros con su ganado.

Los jerifes deben solucionar las disputas e inspeccionar el empleo equitativo de las dehesas.

Todos admiten su autoridad pues estos hombres descienden del Profeta y su estirpe les ubica sobre cualquier partidismo.

 

Los zocos o mercados.

El único día de genuina paz en la tradicional sociedad berberisca es el destinado a la celebración del mercado semanal o bien zoco, organizado por poblados, fracciones o bien cabilas.

El mercado semanal o bien zoco presenta el peligro de enfrentamientos entre grupos contrincantes que asisten a adquirir o bien vender der mercaderías - etnias.net
El mercado semanal o bien zoco presenta el peligro de enfrentamientos entre grupos contrincantes que asisten a adquirir o bien vender der mercaderías. A fin de eludir los estallidos violentos, las actividades comerciales se desarrollan bajo supervisión de un jerife o bien de una junta de notables.

A fin de eludir los enfrentamientos de bandas contrincantes mientras que se realizan las transacciones, los zocos están encabezados por una junta de poblado o bien de cabila y a veces por un jerife.

Los zocos se organizan siempre exactamente el mismo día de la semana y en un sitio fijo, elegido de forma que todos y cada uno de los habitantes de la región puedan visitarlos y volver a sus hogares ya antes de ponerse el sol.

Por tanto, es costumbre montarlos en pleno campo, al lado de encrucijadas esenciales o bien cerca de las lindes de múltiples distritos.

Es usual que los vendedores se reúnan por géneros de mercaderías, situándose lo más lejos posible del tenderete reservado al carnicero, que atrae a los malos espíritus.

Todos y cada uno de los zocos cuentan con un mínimo de dos funcionarios, el pregonero y el responsable de las pesas y medidas, los dos muy mal considerados.

 

Los berberiscos en la actualidad.

Pese a las particularidades lingüísticas y raciales, los berberiscos minoritarios en todas y cada una de las naciones donde viven, jamás han llegado a formar unidades políticas, ni tan siquiera en el campo regional.

En todo el Atlas marroquí se hallan estos majestuosos castillos construidos con ladrillos de barro y paja
En todo el Atlas marroquí se hallan estos majestuosos castillos construidos con ladrillos de barro y paja. En ellos habitan los grandes hacendados locales o bien jerifes, supuestos descendientes algunos de ellos de Mahoma.

En Argelia y Marruecos, son los países que acogen a los grupos más nutridos.

Algunos individuos instruidos han accedido a esenciales cargos gubernativos hasta primer ministro del gobierno real marroquí, pero solo en extrañas ocasiones se han erigido en portavoces de su grupo racial.

Se dice que estas minorías admiten de buena gana su condición principalmente rural y primitiva anteponiendo las lealtades de poblado, fracción o bien cabila a los conceptos un tanto etéreos de patria y nacionalidad.

La situación es considerablemente más frágil para los nómadas, perjudicados por la división de sus viejos territorios entre dos o más Estados.

Además de tener que limitarse a territorios de menor extensión, en el Sahara central han debido permitir la presencia de prospectores, torres y otras instalaciones petrolíferas y recientemente empiezan a aguantar una plaga de seres curiosos y extraños, los turistas.

 

Berberiscos o Bereberes

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