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Etnias

Ankole

Ankole con sus abalorios típicos
Bandera del reino Ankole
Bandera del reino Ankole
  • Ubicación: Uganda.
  • Idioma: Nyankole e inglés.
  • Religión: Espíritus, creencias tribales.

 

 

Quienes son los Ankole.

El nombre actual de Ankole, también conocido como Nkore procede del usado para designar lo que fue el reino de bahima-bairu.

La zona ugandesa de Ankole está poblada por dos grupos étnicos de acusada personalidad.

Los bahimas son ganaderos, de elevada estatura, rasgos aguileños y tez clara y los bairu son agricultores, más morenos y de marcado tipo negroide.

A pesar de estas diferencias, todos los habitantes de Ankole comparten una misma lengua y a lo largo de cuatro siglos han sufrido idénticos avatares históricos.

Dedicados al cuidado de sus reses cuernilargas, los bahimas han sido siempre  la minoría dominante, responsable desde siempre de la defensa militar del territorio y organizadores de las usuales incursiones contra las naciones vecinas.

Así como los sedentarios bairu crearon en el siglo XVI el reino de Nkore, desgajado del semi legendario Bacwezi, aparentemente constituido por una gran parte de la presente Uganda y el noroeste de Tanzania.

 

Dónde se encuentra el reino ankole.

Extendiéndose por la herbosa altiplanicie a poniente del lago Victoria, se encuentra el reino Ankole.

Reinos de Uganda. Podemos observar en la zana inferior el reino Ankole. - etnias.net
Reinos de Uganda. Podemos observar en la zana inferior el reino Ankole.

Hasta el siglo XVIII, Ankore apenas tuvo más objetivos que la simple protección de sus cultivos y ganados frente de las apetencias del vecino reino de Bunyoro.

Más tarde, la decidida política de sus gobernantes promovió la expansión al Norte y hacia el Oeste, absorbiendo regiones de otros estados. En las postrimerías del siglo XIX, Nkore era el reino más poderoso de la zona.

 

 Mapa interactivo de la zona.

Puedes ver a pantalla completa e interactuar con el siguiente mapa de Uganda.


El Mugabe.

El gobernante y legislador, Mugabe, era considerado descendiente de los reputados monarcas bacwezi, a cuyos espíritus rendían culto todos y cada uno de los súbditos del reino.

El poder absoluto de Mugabe, dueño teóricamente de todo el ganado y según determinadas fuentes, capaz de generar lluvia a voluntad, entre otras muchas maravillas, quedaba muy mediatizado por los intereses de los jefes más influyentes.

Fotografía antigua de una familia ankole
Fotografía antigua de una familia ankole.

Además de esto, a Mugabe no se le dejaba avejentar ni perder su vigor físico. Cuando por desgracia llegaba la hora de la decadencia, debía suicidarse ingiriendo veneno.

A pesar de todo, la personificación de los pueblos componentes de Nkore no era el Mugabe, sino más bien el reverenciado tambor real, receptor de las ofrendas de vacunos, cerveza y frutos del campo, por estimarse reliquia de la admirada dinastía bacwezi.

El Mugabe designaba a prácticamente todos los altos jefes, seleccionándolos entre su parentela y los bahimas más poderosos.

 

Los emitwe.

Estos hombres respondían del gobierno de las diferentes zonas, quedando al cargo de sus emitwe o bien unidades militares organizadas para la protección de los rebaños y pastizales.

Cobraban los tributos y decidían sobre los litigios sometidos a su arbitraje por otros jefes de rango inferior.

Del mismo modo capitaneaban sus respectivas emitwe en las incesantes campañas preparadas por el Mugabe contra los pueblos vecinos.

El botín, prácticamente siempre y en toda circunstancia eran cabezas de ganado bóvido, las cuales distribuía el monarca conforme estimara recomendable, como dueño de los recursos conquistados y de los tributos satisfechos por sus vasallos.

 

Estructura social Ankole.

La población de Ankole se divide en dos grandes grupos. Por un lado se encuentran los bairu, predominantemente labradores, y por otro el de los  bahimas, pastores de vacas.

La frecuente expansión de las tierras cultivadas ha reducido progresivamente los pastizales libres, en menoscabo de la ganadería.

A pesar de su condición minoritaria, los bahimas fueron a lo largo de siglos el grupo dominante.

A pesar de la provechosa situación de los bahimas, que eran los principales adjudicatarios de las campañas militares sobre los explotados bairu, los dos pueblos tenían muchas cosas en común.

Joven bahima - etnias.net
Joven bahima.

Hablaban en un solo idioma, el runyankore, perteneciente a las lenguas bantúes, y se organizaban conforme a un idéntico sistema de clanes, compuesto por cuatro grandes ramas patrilineales subdivididas en más de cien subclanes.

Aunque algunos de estos clanes contaban solamente con miembros de un solo pueblo, prevalecían los grupos mixtos.

Sin embargo, las dos comunidades tenían etnias diferentes y desempeñaban funciones complementarias en el marco de la tradicional organización del país.

Este sistema económico, pese a su adecuado funcionamiento en lo que se refiere a la satisfacción de las necesidades más primarias, hacía prácticamente imposible el progreso social de los labradores.

Con todo, las viejas diferencias de clase étnica esenciales desde hace años, fueron transformándose en desigualdades de tipo social y de estilos de vida.

De este modo, los hijos de un bairu casado con una bahima, quizás como recompensa, junto con múltiples cabezas de ganado, por algún servicio distinguido, eran considerados como bahimas y vivían conforme el estilo de este grupo dominante.

 

Los bahimas.

Los bahimas capaces de concretar la genealogía de cada uno de sus animales, centraban en ellos sus diarios anhelos.

Practicantes de una ganadería de tipo trashumante, conseguían de sus reses prácticamente todo lo preciso para la subsistencia, como leche y sus derivados, sangre y carne de los terneros sacrificados.

 

Los bairu.

En cambio los bairu eran labradores, trabajaban metales, fabricaban objetos de porcelana y dominaban la carpintería.

Tenían rebaños de cabras y ovejas, aunque no se les dejaba pastorear vacunos.

Dos reses bovinas ankoles - etnias.net
Dos reses bovinas ankoles.

Las economías de los dos grupos comunitarios eran complementarias, puesto que si los bahimas generaban pieles, leche y derivados lácteos, los bairu pagaban estos recursos con objetos de artesanía y cerveza.

Además de esto, los bairu desempeñaban todo género de labores en los poblados, recibiendo a cambio regalos y favores personales del grupo étnico dominante.

Elevado número de bahimas prosigue dependiendo de sus rebaños de reses, a las que dedican todos y cada uno de los cuidados posibles.

Conocen de forma perfecta el árbol genealógico de cada animal, e inclusive componen poemas en su honor.

Los bahimas sentían auténtica pasión por sus ganados, dedicándoles los mejores cuidados. Sus animales eran tema predilecto de los llamados poemas encomiásticos, recitados en ocasiones solemnes como la visita al padre de la novia la víspera de la boda o bien simplemente para amenizar una velada.

Estas composiciones, muy imprecisas en lo que se refiere a la descripción de unas acciones determinadas encomiaban la belleza y superioridad de sus animales.

“Ya parió la alza los cuernos sobre el rebaño

y también lo hizo la que endereza su cornamenta.

La que a nadie permite acercarse

trabó amistad con

el de las astas como tablas.

Y dije yo: La que eleva sus pitones,

pardos como la madera del enkuraijo

y la nieta de la Fresa

no abrevaron anoche; a todas partes fui

con la que no sufre mal alguno.

La de los temibles cuernos

salió trotando cuando olió el corral,

los ordeñadores no osaron aproximarse

a la Inquieta.”

Poemas heroicos de los bahimas de Ankole traducidos al inglés por Henry Morris.

 

Los ankole bajo dominio británico.

Los británicos establecieron su dominio sobre Ankole a fines del pasado siglo, reconociendo después la autoridad del Mugabe sobre extensas áreas hasta ese momento parcial o bien plenamente independiente.

Los ugandeses y la etnia Nkole bajo el dominio británico
Los ugandeses y la etnia Nkole bajo el dominio británico

A lo largo de todo el periodo colonial, los Mugabes encabezaron el Gobierno Autónomo, encargado de regentar el distrito de Ankole.

En 1955, sus funciones quedaron limitadas a las de un monarca constitucional y en 1962, Ankole se transformaba en reino federal en Uganda.

Cinco años después desaparecieron las instituciones monárquicas y Ankole se convirtió en un distrito más de la República de Uganda.

 

Cambio en la organización de la sociedad Nkole.

La presencia colonial, así como el paulatino acoplamiento de la economía a modelos de corte europeo, acabaron por minar el secular sistema social basado en el predominio bahima.

La actividad religiosa y educativa de los misioneros cristianos proporcionó a los bairu la capacitación precisa para su ingreso en las profesiones liberales, el comercio y las filas del funcionariado colonial.

Hacia 1950 aparecieron síntomas de tensión entro los dos grandes grupos comunitarios, puesto que los bairu empezaron a protestar contra los restos del precedente predominio social de los bahimas.

Además del progreso educativo y político, con la elección popular de todos y cada uno de los consejos municipales y el consecuente proceso reorganizativo del Gobierno autónomo de Ankole, la realidad económica empezaba a mostrarse contraria a los intereses de los bahimas.

 

Economía.

La gracia de los géneros expuestos en este mercado atrae a numerosas personas
La gracia de los géneros expuestos en este mercado atrae a las dos comunidades de Ankole. Con la producción de cosechas para el día a día, los campesinos bairu alcanzan un nivel de vida superior al de muchos bahimas.

Los dos pueblos del distrito ugandés de Ankole, los bahimas, de elevada estatura y rasgos aguileños, y los bairu, más negroides, cumplen funciones económicas complementarias.

Desde principios de siglo se registraba un muy frecuente desarrollo de la agricultura, estimulándose la producción a gran escala de cosechas de fácil venta. La riqueza de una familia, valorada de forma tradicional por el número de reses que tenía, residía ahora en valores materiales de muy diferente clase.

Las zonas aptas al ganado vacuno se han reducido poco a poco más, puesto que ya no se deja el pastoreo en zonas perjudicadas por la mosca tse-tsé.

En los últimos tiempos muchos bahimas han optado por abandonar la zona en pos de nuevos pastos.