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Etnias

Amahuaca

Componentes del grupo étnico amahuaca - etnias.net
  • Ubicación: Amazonía peruana
  • Personas: Unos 400.
  • Idioma: Amahuaca o yora y español.
  • Religión: En los espíritus de los animales y vegetales llamados yoshi.

 

Quienes son los amahuca.

El pueblo indígena amahuca fue descubierto por vez primera, en 1686, en el bosque Montana, al lado de las fuentes del río Amazonas, en la región de Acuyali en el Perú por un evangelista dominicano. A lo largo de los doscientos años siguientes apenas nos llegaron noticias de este pueblo pacífico y recóndito.

Un miembro de la tribu yora. Fte. bbc.com
Un miembro de la tribu yora. Fte. bbc.com

Se afirmó que sus vecinos los trataban con la máxima atrocidad, invadían continuamente sus aldeas, mataban a los hombres, vendían a los pequeños y secuestraban sus mujeres.

Fue a fines del siglo XIX, cuando los buscadores de caucho provenientes de Europa intentaron reducirlos a la esclavitud, aunque erraron en su intento.

Sus aldeas fueron atacadas por los blancos, a quienes, por su parte, los amahuacas robaron y asaltaron hasta el momento en que fueron empujados a la selva. Una vez en el interior de ésta, unos cuatrocientos supervivientes se reunieron en pequeños grupos.

Solo en los últimos tiempos se han hecho ciertos sacrificios para reiniciar con más fortuna el contacto siempre catastrófico con los blancos.

Desde el puesto militar de Varadero los misioneros han trabajado incesantemente para captar los últimos amahuacas hacia el exterior de la selva con el objetivo de romper su aislamiento.

 

Viviendas.

En la jungla, los recelos y el miedo rigen aún la mayoría de sus vidas.

Las rutas que conducen a sus chozas están en ocasiones minadas con aguijones venenosos ocultos en el camino y poquísimas familias habitan cerca de los ríos por temor a un ataque exterior.

Las cabañas de los amahuacas erigidas en los claros del bosque, acostumbran a tener doce metros de largo por seis de ancho.

Fotografía de archivo de miembros de la comunidad amahuaca - etnias.net
Fotografía de archivo de miembros de la comunidad amahuaca

Sus tejados de paja descienden desde el centro hasta un metro del suelo, a uno y otro lado.

Si el cabeza de familia tiene más de una mujer, podrá instalar más chozas, una para cada esposa y quizás otras para los hijos casados.

En el interior hay una chimenea en un extremo con el fuego de forma continuamente encendido. En otro extremo un simple telar con el que las mujeres tejen las prendas de algodón.

Algún mueble y posesiones personales, arcos y flechas colgados del techo componen el resto de su ajuar.

 

Estructura social.

A lo largo del día las mujeres cuidan de los pequeños, muelen el maíz en morteros de madera, preparan la yuca y se encargan de los cultivos de la chacra.

Cuando los hombres han abierto un claro en el bosque, cortando y quemando las malezas y los árboles, sus mujeres recogen los frutos agrícolas y siembran las plantas. El primer año, con las tierras recién aradas, las cosechas son geniales, con lo que se reservará una parte como simiente para el año próximo. Mientras tanto la maleza del bosque comienza a crecer nuevamente y las cosechas se depauperan.

Al tercer año los amahuacas ya no se preocupan de plantar, la tierra genera únicamente ciertos frutos silvestres y los hombres comienzan a abrir nuevos claros en otros lugares de la selva.

 

Alimentación.

El maíz y la yuca son los dos comestibles primordiales que se cultivan en la chacra. También cultivan caña de azúcar, patatas y boniatos, cacahuetes, frutas similares a las sandías y bananas, aparte de algodón para hacer lonas.

La agricultura no les da comestible suficiente y de vez en cuando los hombres salen al bosque, armados con arcos y flechas para apresar animales, monos, tapires, venados y pájaros. De forma frecuente les acompañan los pequeños y adolescentes que aprenden las técnicas de la caza imitando a los mayores.

 

La caza.

AI principio, no obstante, los más jóvenes asisten por su cuenta a las riberas de los riachuelos donde es más simple capturar una presa reposadamente y sin ser vistos.

La caza es en este lugar menor, en tanto que los animales mayores acostumbran a estar dentro del bosque, aunque siempre y en todo momento van a poder regresar con algún pescado, pájaros o bien roedores.

La mayoría de los indígenas amazónicos utilizan los ríos para trasladarse de un lugar a otro - etnias.net
La mayoría de los indígenas amazónicos utilizan los ríos para trasladarse de un lugar a otro

Una técnica que chicos y mayores emplean es la de captar ciertos animales, como el mono araña, a través del reclamo. Otras veces les acosan con piedras y hasta de forma frecuente se suben a los árboles para conseguir un mejor disparo o bien hallar miel.

Los jóvenes amahuacas aprenden de sus progenitores y tíos las técnicas de caza como las labores de cultivo y familiares. Este juego con los pequeños es asimismo una forma de aprendizaje en tanto que implica la imitación de las actividades del adulto.

La mayoría de los pueblos indígenas incluidos los yora son esperimentados cazadores - etnias.net
La mayoría de los pueblos indígenas incluidos los yora son esperimentados cazadores.

Un joven va a tener su arco pequeño de ramitas y también va a ir a la caza de cucarachas, sapos o bien lagartos antes que pueda atreverse con presas mayores. Los jóvenes reciben mucho cariño de sus progenitores y apenas se les castiga por su mala conducta.

Sin embargo, hay salvedades a esta actitud tolerante. Los gemelos y los pequeños “imperfectos” por poner un ejemplo, son normalmente sacrificados cuando nacen. En ocasiones incluso, si una madre aguardaba un varón, va a dar muerte a la pequeña que no deseaba.

 

La familia. El matrimonio y los hijos.

El parto es un algo casual, un tema solo de mujeres. Estas de forma frecuente vuelven al trabajo pocas horas tras dar a luz. Los hombres se despreocupan de todo el proceso.

Absolutamente nadie se asusta frente a un infanticidio, por el hecho de que los pequeños no se consideran humanos mientras que no han sido integrados en la comunidad (esto lógicamente, con la asimilación a la cultura y leyes del país, ha tenido que ser eliminado de sus costumbres).

La costumbre de dar muerte a las pequeñas agudizaba sin embargo uno de los principales inconvenientes de la vida de los amahuacas, la escasez de mujeres para el matrimonio.

Para casarse, un hombre joven debe primero persuadir al padre de la chica de quien será un marido apropiado. En ocasiones deberá asistir a su futuro suegro en las faenas del campo, o bien dar regalos a la familia.

Es sobre todo la disponibilidad de mujeres la que determina si un hombre joven debe primero persuadir al padre de la chica de que será un marido apropiado. En ocasiones deberá asistir a su futuro suegro en las faenas agrícolas, o bien dar regalos a la familia.

La escasez de mujeres se agudiza por la costumbre de los hombres mayores y más ricos de llevarse más de una esposa.

Las chicas acostumbran a darse en matrimonio a la edad de ocho a once años, mientras que un hombre va a poder sentirse satisfecho si logra hacer lo mismo a los veinticinco o incluso los treinta años.

Las relaciones íntimas no están no obstante reprimidas por esta situación, puesto que un hombre tiene acceso a cualquiera de las esposas de su hermano.

La carencia de mujeres ha sido asimismo una de las causas más usuales de las luchas tribales, puesto que una forma de localizar esposas es agredir a la tribu vecina. Los amahuacas van a llegar a cometer asesinatos para hacerse con la mujer de otro y esta es una causa común de muerte entre los diferentes conjuntos.

 

Ceremonias más habituales.

Miembros de la tribu amahuaca - etnias.net
Miembros de la tribu amahuaca.

En el momento en que un hombre proyecta matar a otro, se afeita la cabeza y se adorna con una pintura negra extraída de una planta huita. Solo a veces semejantes decoraciones de su cuerpo tiene un sentido específico.

El otro único ornamento atractivo que llevan los hombres es un sombrero singular, alto, hecho de bambú y cubierto de paño teñido de achiote, semillas y dientes de mono.

Existían costumbres y ritos tan exóticos como que en un entierro, por poner un ejemplo, se hervía el cuerpo del fallecido en una marmita. Para ello se sacaban los huesos, se machacaban en un mortero, se agregaba sopa de maíz y se daba a tomar a los familiares.

El vigor del fallecido pasa de esta forma a los vivos, quienes piensan que con esto su espíritu o bien yoshi, va a descansar. El resto del cadáver se sepultaba en una olla en la casa.

 

Ritos y Mitología.

Los amahuacas afirman descender de un ancestro llamado Hindachindiya, a quien consideran como su creador. No tenía mujer y engendró a sus hijos en un fruto, el xopa, que creció a su debido tiempo, haciéndose grande y negro.

Para resguardarlo lo puso en una hamaca que tenía en su casa aunque pese a sus cuidados se cayó al suelo y se partió.

De esta manera nació un pequeño, que murió y una pequeña que sobrevivió y fue el primer miembro de la tribu Amahuaca. Con ella Hindachindiya engendró otros hijos de quienes proceden todos y cada uno de los amahuacas.

 

Los espíritus en la vida de la amahuacas.

Los amahuacas piensan que la mayor parte de las cosas vivientes, tienen un yoshi. El yoshi de los animales peligrosos como el jaguar, es singularmente temido, aunque todos son considerados de mal agüero para los vivos.

Según la creencia de los amahuacas, los espíritus vagabundean por el bosque. No comen ni duermen y en ocasiones puede vérseles de noche en sueños breves y desapacibles.

Las mujeres pueden quedar embarazadas por los espíritus, que son las personas que engendran a los pequeños feos. Por esta razón los amahuacas les dan muerte.

Uno de los espíritus femeninos más temido es el de la rana, wantati. Su vagina está forrada de dientes, y si un hombre se acuesta con ella, va a ser mordido en el pene.

Los yoshi pueden provocar enfermedades. En el momento en que un hombre desea hacer daño a otro a través de artes de brujería, un yoshi, particularmente el yoshi del jaguar, va a poder asistirle, lanzando por poner un ejemplo flechas invisibles contra la víctima.

No obstante, si bien los amahuacas creen en los yoshi, como poderes sobrenaturales, no les rinden culto ni intentan tenerles contentos. No les ofrecen sacrificios ni plegarías y en el momento en que un cazador mata un animal que tiene un yoshi, no debe practicar ningún género de ritual.

 

La brujería.

La brujería, empleada para invocar el poder del yoshi, se destina prácticamente siempre  a ocasionar el mal a otros.

Los amahuacas pueden asimismo invocar la ayuda del yoshi para sanar a un individuo enfermo de la comunidad. Esto se hace en una liturgia en la que se ingiere una droga llamada ayahuasca, que genera alucinaciones y pone a los hombres en contacto con el planeta de los espíritus. Con la liturgia se pretende tanto ponerse en contacto con el espíritu como librarse de la monotonía de la vida diaria.