Acholi

Acholis con plumas de avestruz y una piel de leopardo, ejecutando una danza ritual.
Acholis
Bandera de los acholi
Bandera de los acholi
  • Localización: En Uganda y Sudán del Sur.
  • Idioma: Afrikáans acoli, atscholi, shuli, gang, lwo, akoli, accoli.
  • Población: En Uganda 750.000 y en Sudán del Sur 27.000 (estimados).
  • Religión: Cristianismo tradicional, creencias tribales.

 

 

Quienes son los Acholis.

Los acholi son un pueblo que se encuentran en Uganda con el 4% de la población y Sudán del Sur. De hecho, este puebl0 es considerado como la unión de diferentes grupos étnicos descendientes de migraciones de Luo actualmente distribuidores en Kenia y Tanzania.

 

Dónde podemos encontrar a los acholi.

La imagen idílica de África, verdes llanuras de suave ondulación, bosquecillos de acacias al lado de las corrientes y algunas colinas que prestan cierta pluralidad a un paisaje en apariencia perfecto y reserva de caza. Esta es la tradicional imagen del África Oriental, tierra de los safaris. Pero en muchas ocasiones tal descripción desentona con la realidad, no ocurre de esta manera con el país de los acholis.

Mapa de situación de la tribu acholi - etnias.net
Mapa de situación de la tribu acholi

 

Los ancestros de estas gentes habitaron hace muchos años zonas más septentrionales. De hecho los acholi es una etnia típicamente nilótica, como lo prueban su elevada estatura, la esbeltez de sus formas y la intensa coloración obscura de su piel.

 

Reducción de la población.

La mosca tsé-tsé, transmisora de la enfermedad del sueño, plaga las regiones fluviales del noroeste, limitando en buena medida la expansión territorial de este pueblo.

La situación llegó a ser de tal gravedad que el Estado debió trasladar muchos de sus habitantes a nuevos asentamientos, en las cercanías del centro provincial de Gulu. Sin embargo, los acholis han mantenido su índice de desarrollo demográfico, superando recientemente casi las 780.000 personas, distribuidas entre Uganda y el Sudán del Sur.

Como muchas otras etnias africanas, los acholi también ha sido objeto de genocidio en algún momento de su historia. Así, durante el gobierno de Idi Amín Dadá fueron masacrados, tornándose a partir de 1985 en torturadores al llegar al poder Milton Obote, gobernante del que eran partidarios.

En tiempos de Milton Obote los acholis junto a sus vecinos, los langos, gozaron de una situación primordial, puesto que desempeñaban una esencial función en el nuevo Estado de Uganda, llegando a resaltar en la política nacional, la administración y las fuerzas armadas.

El Golpe de Estado de 1971, con el derrocamiento del presidente anterior, trajo serias consecuencias para este pueblo. Muchos acholis perdieron sus cargos y cientos de ellos pagaron con su vida su fidelidad al Gobierno precedente.

Desde el año 2004 en el que declaró el alto el fuego entre ambos bandos, este pueblo vive con aparente seguridad.

 

Organización de sus poblados.

Los acholi suelen centrar su vida diaria en los denominados mentideros públicos.


Estos están formados de un hogar y múltiples bancos de madera, en donde las gentes discuten los problemas que les afligen, montan sus tertulias y cuentan historias junto a la lumbre.

LA MÚSICA ES UN POPULAR PASATIEMPO DE LOS ACHOLIS

El poblado se divide en distritos, agrupando a todos y cada uno de los habitantes vinculados en torno al mismo hogar, donde además de las actividades ya descritas, se enseña a los pequeños en lo referente a las peculiaridades de la sociedad donde viven. Estas comunidades reciben el nombre de “o”.

El “o” tiene y combina las peculiaridades del círculo recreativo, el templo parroquial y la tasca del distrito.

El principal receptor de la fidelidad de los acholis no es su país, ni tan siquiera su poblado, sino más bien el “o” al que defenderán cuando resulte necesario y al que prestan su apoyo para superar a los equipos contrincantes.

Acholis con plumas de avestruz y una piel de leopardo, ejecutando una danza ritual . - etnias.net
Acholis con plumas de avestruz y una piel de leopardo, ejecutando una danza ritual.

Festejan las proezas de sus compañeros y guardan en el balacar o bien santuario cinegético, las cornamentas de las piezas cobradas por sus cazadores.

Las pullas dirigidas contra otros grupos están a la orden del día, y se hacen chistes sobre la incompetencia de los cazadores contrincantes. El espíritu competitivo de los acholi acostumbra a surgir en simulacros de combate. Estos pueden terminar en graves enfrentamientos si alguien resulta herido por un contrincante.

Más pacíficos, si bien no menos esenciales para el propio prestigio, son los partidos de undile, que es un deporte similar al hockey y que se juega entre equipos formados por los diferentes “o” bien del poblado.

 

El matrimonio.

La esposa o esposas, si los medios económicos lo permiten, deben escogerse fuera del propio clan, estando obligada a radicar en el poblado del marido.

Mientras que el hombre edifica la vivienda, la recién casada duerme con él en el otogo o bien casa comunal de los solteros y trabaja únicamente para su suegra.

Finalizada la construcción, la madre del marido convoca a todas y cada una de las vecinas y ofrece una celebración, en cuyo trascurso la novia recibe obsequios consistentes en cacerolas y otros aparejos. Se da de esta forma por concluida la etapa inicial del enlace y desde ese día la pareja llevará una vida independiente.

 

Economía.

Las tierras que habitan los acholi, son poco aptas para la ganadería debido a dos motivos fundamentalmente, su baja altitud y la presencia de la mosca tse-tsé, que plaga las tierras bajas.

Por eso los acholis, a diferencia de la mayor parte de sus vecinos nilóticos, fundamentan su nutrición en los productos agrícolas, consiguiendo además de esto las tan precisas proteínas de sus rebaños de ovinos, los cuales también aportan las pieles que usan las mujeres.

La relativa pobreza en pastos de su tierra, hace que los acholis, a diferencia de otros pueblos nilóticos, dependan sobre todo de la agricultura, de manera especial de las batatas y el cacahuete.

Los escasos vacunos resultan muy valorados, teniendo que figurar entre los obsequios del novio a la familia de su futura esposa.

 

Creencias y ritos.

En la actualidad sigue prevaleciendo el viejo modo de vida, pese a determinadas modernizaciones, sin el menoscabo de las creencias de tipo religioso.

A similitud de otros pueblos nilóticos, que son pueblos del Alto Nilo, con las que comparten rasgos físicos y también idioma, los acholi creen en un Ser Supremo llamado Juock.

La supervivencia del poblado depende de las rogativas a la divinidad a fin de que no falte la lluvia. Cualquier fiel puede dirigirse a su santo y exponerle, por mediación de una sacerdotisa, sus problemas y aspiraciones personales. Entrando en un trance, estas habilísimas intérpretes de augurios se forman en portavoces de Juock.

Esta etnia se ha dedicado desde hace mucho tiempo a la protección de los animales salvajes.

Las sacerdotisas son prácticamente siempre de avanzada edad, preferiblemente ancianas. También son mujeres inadaptadas por una razón u otra, como que hayan quedado repentinamente enviudadas y no sean capaces de ajustarse a su nuevo papel en la sociedad.

En todo caso, tienen la suficiente experiencia y sensibilidad para, una vez trasmitida la cuita del fiel a Juock, facilitar consejos inspirados en su sensatez y conocimientos.

Los hechiceros asimismo se relacionan con el Ser Supremo y los espíritus, generando pociones de aceptables resultados en la sanación de enfermedades, aunque su fuerte es la psicología.

Aparte de esta creencia en Juock, los acholis mantienen la constante relación entre los fallecidos y sus familiares vivos.

 

Papel de los acholi en el genocidio de los años 80.

Por último y para aquellos que les guste el cine, recomendamos vea la película “El último Rey de Escocia”.  En ella podemos ver las atrocidades que comete el dictador ugandés Idi Amin en la que es copartícipe la etnia acholi.

 

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